“ MIS NIETOS ‘’
Sumergida en mis pensamientos
bajo el azul pinar de un cielo intenso,
escribo estos versos colmados de sentimientos,
con pulso sereno y con un amor inmenso.
Para mis nietos por siempre
preferidos,
capullos de flor en primavera,
van expresiones de tiernos contenidos
de una abuela cumplida y zalamera.
Son mis nietos un primor...
Hermosos
niños tan queridos,
Parecen un fresco jardín en plena
flor,
cual manojo de pétalos esculpidos.
Como golondrinas se cruzan divinas
dos nietas, mis niñas preciosas,
cual torrente de aguas cristalinas
que sumergen de alturas primorosas.
¡Oh! mis dos maripositas bellas
fruto de distinta crisálida,
que Dios esté siempre con ellas
y las bendiga en cada noche cálida.
Yo les bendigo adorados nietos....
y beso sus cálidas frentes,
mis tiernos fulgores inquietos,
que me
llenan de frases elocuentes.
¡Oh, Dios Bendito que seas su luz ardiente!
que alumbre por siempre su camino
en pos
de un porvenir ferviente,
y que
Seas faro de amor en su destino.
Irá pasando el tiempo inexorablemente,
llegaron niños y se van poniendo adultos...
Verán pasar muchos inviernos lentamente,
dejando atrás infantilismos y errados
conceptos.
Y mañana tomarán un rumbo diferente,
en busca de nuevos horizontes...
que llenarán su vida de muchos alicientes,
¡como quien va en pos de una estrella
reluciente!
Su sonrisa llena de claridad de aurora
se estampará creciente mientras pasa la vida,
y la abuela no escribirá más versos por ahora
para remontarse a la estancia
preferida.
Verán muchos Otoños de espinas y de
rosas
y en las noches de quietud y de
estrellas,
mirarán hacia el cielo en busca de
otras glosas
evocando euforias, tristezas y
querellas.
Diciembre
2003
Crisálida Porras.
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